Un modelo alternativo de feminidad

Al leer la novela de la escritora nicaragüense Gioconda Belli, es posible extraer algunas generalizaciones adicionales a las relativas a los modelos de feminidad que se han estado trabajando en el blog a lo largo de los posts pasados. Particularmente, en el presente post se presentan algunas características que creo que podrían constituir o caracterizar al modelo de feminidad que se presenta en la novela El país de las mujeres, de la escritora citada. Este modelo estaría basado en el modelo que se presentó en Las Manos de Mamá de la escritora Nellie Campobello como un modelo opuesto al de la novela de la mexicana y, en realidad, sería una actualización del mismo. Aquí puede inspeccionarse este modelo. En realidad, conforme avanzan las novelas es visible que los modelos empiezan a colisionar contra sí mismos, cual electrones en actividad, lo cual es perfectamente lógico pues se distancian temporalmente. La distancia temporal entre ellos determinaría su proximidad, como es obvio.

Por último, cuando diseñé el modelo de los feminismos posteriores todavía no leía esta novela, por lo cual, inevitablemente, se repetirán muchas de las caracterizaciones que articulé para aquel modelo. Esto, sin embargo, no tendría por qué constituir un problema puesto que creo que, en realidad, lo encarna muy bien la novela mencionada. Sin embargo, sí es necesario mencionar que este modelo no es un modelo totalizador que pretende abarcar todas las aspiraciones que las mujeres han tenido a lo largo de los siglos y que fue pensado exclusivamente tomando en cuenta las luchas de los colectivos feministas, pues este es un blog académico que fue abierto exclusivamente para hablar de estos temas sin pretender ser excluyente —puesto que hay una cantidad infinita de mujeres que no se sienten representadas por este modelo—. A este respecto, solo podría decirles que este blog es un blog temático y que no tiene por finalidad excluir a nadie.

Y algunas consideraciones en el modelo sí son nuevas y diferentes a las ya estipuladas.

MODELO DE FEMINIDAD ALTERNATIVO CUYA FINALIDAD ÚLTIMA ES LA DEFENSA IRRESTRICTA DE LAS LIBERTADES INDIVIDUALES:
Valores axiológicos, sistema productivo, horizonte histórico, ideales y modelo de consumo que está presente en la novela de la escritora nicaragüense Gioconda Belli.
El modelo de consumo y el sistema productivo son capitalistas.
El modelo de consumo es capitalista y está basado no solo en el trabajo asalariado de los hombres, está basado también en el trabajo de las mujeres y en la inclusión de estas a las fábricas y los lugares de trabajo. Las mujeres compran, compran, compran y ensanchan con sus compras los bolsillos de los oligarcas capitalistas. Su función social se ve uniformizada y masificada a través de las diferentes actividades políticas y comerciales de las que forman parte.
La moral de los seres humanos está basada en el individualismo y aunque la familia todavía es importante, una parte importante de ellas están fragmentadas. Existen familias parentales, monoparentales, consorcios libres, madres solteras en crianza de sus hijos, matrimonios mixtos, el matrimonio homosexual y heterosexual, etcétera.
Hombres y mujeres son iguales ontológicamente y jurídicamente.
Las mujeres juegan un papel fundamental en la economía de un país.
Las mujeres conviven con los hombres de igual a igual y desconfían de ellos. También, les temen. Salvo contadas excepciones, no creen en el amor romántico y lo ven como una forma de sometimiento. El hombre es el enemigo a vencer por antonomasia por el solo hecho de ser hombre. Las mujeres compiten con los hombres y pretenden ser sororas, aunque en alguna parte de los casos, no lo son. [1]
Las mujeres aspiran a la sororidad idealmente, pero todavía no la han alcanzado en la práctica.
Mujeres y hombres no son suplementarios ni complementarios. Son rivales y la existencia de uno garantiza la miseria del otro. Especialmente, esto es cierto en los feminismos más radicales como el que sustentaba Simone de Beauvoir. Por ejemplo, en El segundo sexo, Simone de Beauvoir afirma: “La mujer siempre ha sido, si no la esclava del hombre, al menos su vasalla…” Este tipo de radicalidad también se observa en la obra de Kate Millet, quien afirma: “El hombre creó la imagen de la mujer que todos conocemos, adaptándola a sus necesidades.” [2]
El amor es visto como una actividad espontánea que se ejerce responsablemente con absoluta libertad. El fin último de las mujeres es alcanzar todas sus potencialidades, estudiar, prepararse, tener hijos, formar una familia o permanecer solteras.
Salvo excepciones, las mujeres son tratadas de la misma manera en el ámbito público y en el privado. Sin embargo, el ámbito público de los derechos no garantiza la libertad privada de las mujeres.
Las mujeres aspiran a respetar los derechos de los hombres, pero en los hechos sí están confrontados.
El status jurídico de las mujeres es homogéneo y se han alcanzado libertades civiles en pro de las mujeres como en ninguna otra etapa de la humanidad. Este status jurídico es de carácter público y privado, pero no garantiza el bienestar individual de las mujeres en el ámbito doméstico. El bienestar individual de las mujeres es susceptible de involucionar.
Las mujeres ocasionalmente cometen la pifia de enredarse con hombres que representan bien al clásico hombre de negocios de personalidad psicopática que depreda mujeres, sobre todo cuando estas presentan personalidad narcisista y psicopática. Esto es algo que tiene que discutirse seriamente en el feminismo.
Se acepta con libertad el homosexualismo y otras prácticas sexuales, pero se prohíben el incesto, la pedofilia y prácticas donde en general se atenta contra derechos de terceros.
Se le da demasiada importancia a lo exterior y poca a lo interior.
Idealmente, los colectivos feministas no capitalistas suelen tener muchas reivindicaciones de naturaleza antisistémica pero raramente pasan de las teorizaciones y los buenos deseos. Una reivindicación común a los colectivos feministas, en concreto, es el ecofeminismo, por ejemplo. Otra es la ecocrítica. Vale revisar el trabajo de Joel Posterna en donde se ofrece una lectura ambientalista de la novela teorizada.
Las mujeres tienen acceso irrestricto a la educación y a todos los derechos políticos.
Las mujeres reconocen su status sociojurídico y toman ventaja de él.
Las mujeres pueden continuar luchando indefinidamente por sus derechos civiles. El único tope o límite a este derecho podría ser la multiculturalidad de los seres humanos.
Las mujeres participan activamente en todos los ámbitos de la vida pública y, probablemente, en algunos de ellos estén sobrerrepresentadas.
Modelo de feminidad presente en El País de las Mujeres de Gioconda Belli.

El modelo presentado hasta aquí es un modelo incompleto y al mismo se le pueden quitar o agregar muchísimas cosas.

Finalmente, la construcción del mismo es resultado de la observación, de las diferentes lecturas que hemos realizado a lo largo del semestre y de otras lecturas que he realizado por cuenta propia a lo largo de los años. Además, el modelo es resultado de un ejercicio hermenéutico. Por lo tanto, no pretendo que tenga validez académica fuera del campo de acción para el cual fue creado.