Huracanada de Mayra Santos-Febres

En septiembre de 2017, la isla de Puerto Rico fue azotada por un huracán que dejó un inconmensurable saldo de heridos y daños materiales. No era la primera vez que Puerto Rico se enfrentaba a un problema así, sí era la primera vez, sin embargo, que los puertorriqueños experimentaban, como nunca antes, el saldo por los cuantiosos daños materiales y las víctimas humanas. Se trataba de un ciclón que golpeaba con inusitada fuerza a la ya de por sí, mermada economía de la isla.

¿Qué fue lo que ocurrió? ¿Cómo procedieron? ¿Cuál fue su actuación?

En el caso de la poeta puertorriqueña Mayra Santos-Febres, y como resultado de esta experiencia, ella se entregó a escribir un poema de factura ambientalista, de nombre Huracanada, el cual es una especie de crónica de los hechos que ocurrieron. El poema, sin embargo, no se circunscribe a poetizar la impotencia que la poeta pudo esperimentar por el hecho de haber atestiguado tal cataclismo, sino que en el mismo se extiende una importante veta feminista, consustancial a la época, la cual, en mi perspectiva, es la que le da toda la fuerza al poema.

Ya que el poema es bastante largo y seguramente admitirá más de una interpretación, quizá sea necesario limitarme a verter algunos cuantos comentarios que me fueron sugeridos tras su lectura para, finalmente, compartir un breve análisis y algunas digresiones al respecto.

1. Lo que, en primer lugar, haré, será simplemente copiar las anotaciones que iba realizando en unas hojas sueltas mientras leía el poema:

1. Fuerza, en particular, fuerza literaria. Esto es lo primero que se impone al leer el poema. Como una pared: “porque me sé habitada de una fuerza”, afirma la poeta. 2. Su sola condición de mujer la sostiene y la define porque no tiene que creerse “ni cuerpo ni carne, ni nada más que una simple mujer”. 3. Proteger y potenciar la fuerza y, consecuentemente, la vida. -Autorreivindicación, amor a sí misma, su existencia como condición suficiente de la existencia de las otras cosas y de los demás. 4. Erotismo sensual, referencia a sus senos o “tetas duras”. Exaltación de su propio cuerpo y de la vida, su propia vida. 5. Las extremidades sensibles de su cuerpo, pulsantes, como es pulsante un corazón. 6. En ella “el vuelo va de frente”. Alusión de algún tipo, supongo. 6. “Las definiciones marcan el margen y marginan”, dice. 7. No sucumbir a su dolor pasado, a la historia de opresión de la que es legataria. 8. Maquillar las cicatrices de un pasado de opresión nacional y colectivo, simultáneamente, cubrirlas con “popelina y seda”. 9. Pareciera que la poeta, inconscientemente, se dice a sí misma que debe alejarse de los negros, “amar solo la piel que no refleja la tuya”, dice, como si la poeta no supiera que ambas pieles, la negra y la blanca, son para ella reflejantes. Como si ambas pieles no pudieran reflejar a cualquiera. 10. Apartarse de los negros, del dolor, de la condición de víctima: “Corre negra huye, Mejórate, supérate, triunfa, sé la excepción.” La poeta se burla del exitismo de la sociedad boricua y la sociedad occidental. 11.. Alejarse de su historia de negra oprimida, de ser sí misma: miedo y vergüenza de lo que se es. Estar forzada a ser una cosa distinta. 12. Forzados a ser otros y no esas escorias de la raza negra. Égloga a la raza negra. Égloga a su raza, a los suyos. Égloga que busca “navegar” en “su sangre”. 13. La menstruación, el apetito sexual y el deseo por los placeres sexuales. 14. Servilismo de los esclavos e indios. 15. Canto a la naturaleza, al agua y al mineral, que sostienen las infinitas manifestaciones de la existencia. 16. De lo sagrado como reverberación y escupitajo de la sangre, literal y alegóricamente. 17. Su cuerpo utilizado, de mujer, por los utilitarios. 18. Los reproches y el amor a la madre. La madre que quiso asumir el rol de la mujer siempre feliz, pero que al mismo tiempo es la madre que da todo por ti. 19. La fuerza destructiva del huracán María, que hay que eludir, sobrepasar y trascender.

Las anotaciones son interminables y no tendría sentido continuar con ellas, salvo porque fueran articuladas en un todo coherente que personalmente eludo desmenuzar. En este sentido, las anotaciones hasta ahora hechas, elijo categorizarlas como una especie de ejercicio de traducción de lo dicho por la propia poeta a mi propia conceptualización del mundo, con la simple intención de sentir sus palabras.

Dicho esto, paso al análisis del poema. Por su puesto, el análisis solo ofrece una vista panorámica de la constitución completa del poema y no debe de entenderse como otra cosa.

2. Análisis y comentarios sobre el poema.

Huracanada es un poema de la poeta Mayra Santos-Febres en el que la poeta toma completa posesión de su ser y, concretamente, de su condición de mujer, para interpretar al mundo y digladiar contra los elementos que se le presentan. Asumida mujer, puesta en su cuerpo, la poeta avanza por las ciudades examinando cualquier problema y enfrentándolo. Pero, para ello, es menester, en primer lugar, ser mujer, como se lee en una de las citas de la sección 1. Es decir, la poeta parte con su matria al mundo y arregla todas las cosas, perora sobre otras y despotrica sobre otras más. Algunas las contempla y embellece. En el caso particular de la primera sección del poema, que es la sección de la que tomé alrededor del ochenta y cinco por ciento de los comentarios arriba escritos, es claro que esta parte del poema es un canto de rebeldía contra la condición existencial de los seres humanos, particularmente, de los colectivos marginados, como las mujeres, los pueblos afroamericanos, los indios, los pobres, etcétera, etcétera. Después, la poeta, otra vez, siendo mujer, trova algunas heridas emparentadas con su madre. Pero, aquí, lo que las une es la forma en que ambas enfrentaron su condición femenina. Por un lado, la que la madre desempeñó y le enseñó a su hija y que ella, al parecer, rechazó, y, por el otro, la que Mayra ha buscado vivir, desesperadamente, de forma marginal. Es decir, la condición de una mujer que quería ser “no como mi madre”, dice, sino “una mujer más grande”. Luego, cuando en esta sección llamada, “Sangre”, termina su relación de hechos, camina y se transporta al nuevo sitio, “manos limpias” —le llama, la poeta—, entonces la poeta retorna al mismo punto. Este es el lugar en que se enfrenta a los desastres dejados por el huracán María, pero en el que, otra vez, su naturaleza femenina —es decir, su identidad de mujer— se hace indispensable para atajar la cuestión. Porque Mayra Santos-Febres lo dice muy claro: “Cobijo a una amiga que lo ha perdido todo. Ella está solo con su hijo. Yo ando sola con los míos.”

Así, como se aprecia, ni uno solo de los eventos de los que ha dado cuenta MSF a lo largo del poema, no han sido dichos desde su condición de mujer y desde su más profunda individualidad.

Por cierto, para una comprensión más amplia del tipo de luchas antisistémicas en que cabe englobar a esta poeta, es recomendable el texto “Getting to the Colonial Status through Sexuality: Lessons on Puerto Rico’s Political Predicament form Women Writers” de Carmen R. Lugo-Lugo, en tanto que para una lectura ecocrítica de este poema, recomiendo ampliamente el texto “Manos sucias, árboles y cemento” de Victor Figueroa.

Hasta aquí con el post.

“Si hay alguien tan vanidoso como para estar contento con el adiestramiento tipo primate que prevalece en nuestros días, y desea que sus hijas sean vestidas por fuera como muñecas en lugar de engalanadas interiormente con el conocimiento, dejadle hacer; pero después que no se queje si estas marionetas se casan con bufones y engendran y crían una generación de baduinos, más parecidos a los primates y a los caballitos de feria que a los humanos. No tengo palabras para denunciar la bárbara grosería que significa tolerar que una parte —casi iba a decir la mejor parte— de los seres humanos quede reducida a la condición de bestias.”

—Batshua Makin, feminista británica (1600 – 1675), en La teología feminista en la historia, Teresa Forcades

Un modelo alternativo de feminidad

Al leer la novela de la escritora nicaragüense Gioconda Belli, es posible extraer algunas generalizaciones adicionales a las relativas a los modelos de feminidad que se han estado trabajando en el blog a lo largo de los posts pasados. Particularmente, en el presente post se presentan algunas características que creo que podrían constituir o caracterizar al modelo de feminidad que se presenta en la novela El país de las mujeres, de la escritora citada. Este modelo estaría basado en el modelo que se presentó en Las Manos de Mamá de la escritora Nellie Campobello como un modelo opuesto al de la novela de la mexicana y, en realidad, sería una actualización del mismo. Aquí puede inspeccionarse este modelo. En realidad, conforme avanzan las novelas es visible que los modelos empiezan a colisionar contra sí mismos, cual electrones en actividad, lo cual es perfectamente lógico pues se distancian temporalmente. La distancia temporal entre ellos determinaría su proximidad, como es obvio.

Por último, cuando diseñé el modelo de los feminismos posteriores todavía no leía esta novela, por lo cual, inevitablemente, se repetirán muchas de las caracterizaciones que articulé para aquel modelo. Esto, sin embargo, no tendría por qué constituir un problema puesto que creo que, en realidad, lo encarna muy bien la novela mencionada. Sin embargo, sí es necesario mencionar que este modelo no es un modelo totalizador que pretende abarcar todas las aspiraciones que las mujeres han tenido a lo largo de los siglos y que fue pensado exclusivamente tomando en cuenta las luchas de los colectivos feministas, pues este es un blog académico que fue abierto exclusivamente para hablar de estos temas sin pretender ser excluyente —puesto que hay una cantidad infinita de mujeres que no se sienten representadas por este modelo—. A este respecto, solo podría decirles que este blog es un blog temático y que no tiene por finalidad excluir a nadie.

Y algunas consideraciones en el modelo sí son nuevas y diferentes a las ya estipuladas.

MODELO DE FEMINIDAD ALTERNATIVO CUYA FINALIDAD ÚLTIMA ES LA DEFENSA IRRESTRICTA DE LAS LIBERTADES INDIVIDUALES:
Valores axiológicos, sistema productivo, horizonte histórico, ideales y modelo de consumo que está presente en la novela de la escritora nicaragüense Gioconda Belli.
El modelo de consumo y el sistema productivo son capitalistas.
El modelo de consumo es capitalista y está basado no solo en el trabajo asalariado de los hombres, está basado también en el trabajo de las mujeres y en la inclusión de estas a las fábricas y los lugares de trabajo. Las mujeres compran, compran, compran y ensanchan con sus compras los bolsillos de los oligarcas capitalistas. Su función social se ve uniformizada y masificada a través de las diferentes actividades políticas y comerciales de las que forman parte.
La moral de los seres humanos está basada en el individualismo y aunque la familia todavía es importante, una parte importante de ellas están fragmentadas. Existen familias parentales, monoparentales, consorcios libres, madres solteras en crianza de sus hijos, matrimonios mixtos, el matrimonio homosexual y heterosexual, etcétera.
Hombres y mujeres son iguales ontológicamente y jurídicamente.
Las mujeres juegan un papel fundamental en la economía de un país.
Las mujeres conviven con los hombres de igual a igual y desconfían de ellos. También, les temen. Salvo contadas excepciones, no creen en el amor romántico y lo ven como una forma de sometimiento. El hombre es el enemigo a vencer por antonomasia por el solo hecho de ser hombre. Las mujeres compiten con los hombres y pretenden ser sororas, aunque en alguna parte de los casos, no lo son. [1]
Las mujeres aspiran a la sororidad idealmente, pero todavía no la han alcanzado en la práctica.
Mujeres y hombres no son suplementarios ni complementarios. Son rivales y la existencia de uno garantiza la miseria del otro. Especialmente, esto es cierto en los feminismos más radicales como el que sustentaba Simone de Beauvoir. Por ejemplo, en El segundo sexo, Simone de Beauvoir afirma: “La mujer siempre ha sido, si no la esclava del hombre, al menos su vasalla…” Este tipo de radicalidad también se observa en la obra de Kate Millet, quien afirma: “El hombre creó la imagen de la mujer que todos conocemos, adaptándola a sus necesidades.” [2]
El amor es visto como una actividad espontánea que se ejerce responsablemente con absoluta libertad. El fin último de las mujeres es alcanzar todas sus potencialidades, estudiar, prepararse, tener hijos, formar una familia o permanecer solteras.
Salvo excepciones, las mujeres son tratadas de la misma manera en el ámbito público y en el privado. Sin embargo, el ámbito público de los derechos no garantiza la libertad privada de las mujeres.
Las mujeres aspiran a respetar los derechos de los hombres, pero en los hechos sí están confrontados.
El status jurídico de las mujeres es homogéneo y se han alcanzado libertades civiles en pro de las mujeres como en ninguna otra etapa de la humanidad. Este status jurídico es de carácter público y privado, pero no garantiza el bienestar individual de las mujeres en el ámbito doméstico. El bienestar individual de las mujeres es susceptible de involucionar.
Las mujeres ocasionalmente cometen la pifia de enredarse con hombres que representan bien al clásico hombre de negocios de personalidad psicopática que depreda mujeres, sobre todo cuando estas presentan personalidad narcisista y psicopática. Esto es algo que tiene que discutirse seriamente en el feminismo.
Se acepta con libertad el homosexualismo y otras prácticas sexuales, pero se prohíben el incesto, la pedofilia y prácticas donde en general se atenta contra derechos de terceros.
Se le da demasiada importancia a lo exterior y poca a lo interior.
Idealmente, los colectivos feministas no capitalistas suelen tener muchas reivindicaciones de naturaleza antisistémica pero raramente pasan de las teorizaciones y los buenos deseos. Una reivindicación común a los colectivos feministas, en concreto, es el ecofeminismo, por ejemplo. Otra es la ecocrítica. Vale revisar el trabajo de Joel Posterna en donde se ofrece una lectura ambientalista de la novela teorizada.
Las mujeres tienen acceso irrestricto a la educación y a todos los derechos políticos.
Las mujeres reconocen su status sociojurídico y toman ventaja de él.
Las mujeres pueden continuar luchando indefinidamente por sus derechos civiles. El único tope o límite a este derecho podría ser la multiculturalidad de los seres humanos.
Las mujeres participan activamente en todos los ámbitos de la vida pública y, probablemente, en algunos de ellos estén sobrerrepresentadas.
Modelo de feminidad presente en El País de las Mujeres de Gioconda Belli.

El modelo presentado hasta aquí es un modelo incompleto y al mismo se le pueden quitar o agregar muchísimas cosas.

Finalmente, la construcción del mismo es resultado de la observación, de las diferentes lecturas que hemos realizado a lo largo del semestre y de otras lecturas que he realizado por cuenta propia a lo largo de los años. Además, el modelo es resultado de un ejercicio hermenéutico. Por lo tanto, no pretendo que tenga validez académica fuera del campo de acción para el cual fue creado.