Modelos de feminidad en pugna en Las Manos de Mamá de Nellie Campobello

Tabla resumen sobre los modelos de feminidad en pugna en Las manos de Mamá de Nellie Campobello: el modelo decimonónico de carácter romántico que opera en una sociedad preindustrial versus el modelo en una sociedad industrializada en la que la familia ya no es la célula de toda sociedad, impera el individualismo y se pondera sobre todas las cosas la institución de las libertades individuales

Witches going to their Sabbath, Luis Ricardo Falero.

EL MODELO DE FEMINIDAD QUE NOS OFRECE LAS MANOS DE MAMÁ DE NELLIE CAMPOBELLO VERSUS LOS FEMINISMOS POSTERIORES
Valores axiológicos, sistema productivo, horizonte histórico, ideales y modelo de consumo que está presente en Las Manos de Mamá.Valores axiológicos, sistema productivo, horizonte histórico, ideales y modelo de consumo que está presente en los feminismos posteriores.
Un sistema productivo anterior al capitalismo y a las economías industrializadas en donde el campesino se sostiene a través del trabajo diario, de su mano de obra, del cuidado de la tierra y del intercambio de productos agrícolas y ganaderos con miembros de las comunidades cercanas. Tal y como sigue ocurriendo hoy día en México. Ver este vídeo como ejemplo.Un sistema productivo capitalista basado en la industria y el consumo.
El modelo de consumo es preindustrial, no masificado. Todavía subsiste el trueque y las comunidades se basan en la satisfacción de sus necesidades vitales mucho más que en la satisfacción de necesidades secundarias, o necesidetes, para sobrevivir. No hay una aprensión compulsiva por comprar, comprar, comprar y acumular. Por supuesto, existe la propiedad privada pero no en su forma burguesa, al menos como ideal. Y las formas privadas de propiedad que se presentan, se presentan en los pequeños propietarios y trabajadores que poseen sus casas y propiedades para cohabitar. El hacendado representa ya una forma capitalista de propiedad.El modelo de consumo es capitalista y está basado no solo en el trabajo asalariado de los hombres, está basado también en el trabajo de las mujeres y en la inclusión de estas a las fábricas y los lugares de trabajo. Las mujeres compran, compran, compran y ensanchan con sus compras los bolsillos de los oligarcas capitalistas. Su función social se ve uniformizada y masificada y visten vestidos y llevan modas a las que cualquier mujer puede acceder con el simple producto de su trabajo asalariado. El vestido que lleva la mujer A, o la crema para las arrugas, lo mismo lo puede utilizar la mujer B. Tal y como ocurre con los hombres. Unos y otros pertenecen a un mundo basado en el consumo y en el acumulamiento de bienes. Acceder a un mundo igualitario es acceder, en último término, a las fases más avanzadas de una economía de mercado de corte capitalista que está basada en el consumo de bienes, en el intercambio de servicios y, en última instancia, en la bursatilización de la economía.
La moral de los seres humanos está basada en el cooperativismo y en el colectivismo y opera sobre todo a nivel de la casa familiar. La familia es la institución más importante y la célula de toda sociedad.La moral de los seres humanos está basada en el individualismo y aunque la familia todavía es importante, una parte importante de ellas están fragmentadas. Existen familias parentales, monoparentales, consorcios libres, madres solteras en crianza de sus hijos, matrimonios mixtos, el matrimonio homosexual y heterosexual, etcétera.
Hombres y mujeres son iguales, es decir, valen jurídicamente lo mismo, pero son diferentes en términos ontológicos. Los roles que desempeñan los desempeñan de acuerdo a sus potencialidades y, generalmente, hay repartimiento de roles de acuerdo a la tradición sin necesariamente incurrir en esquemas prohibitivos. Las mujeres, a pesar de la igualdad jurídica, carecen de derechos políticos todavía no consagrados en la constitución. A este respecto, las constituciones varían y hay países que son más tradicionales en esto. Los pueblos musulmanes, por ejemplo, no suscriben la modernidad de forma homogénea, lo cual es algo que no ha sabido respetar Occidente. Por ejemplo, en Occidente se acusa a los países musulmanes si, por casualidad, no existe el divorcio, aunque nadie explica por qué es mejor que haya divorcio a que no lo haya. Podría ocurrir, por ejemplo, que ambos esquemas fueran buenos dependiendo de las sociedades, pero eso, ni siquiera, Occidente lo imagina. Todo se convierte en dogma, en un momento dado. En cuanto a los países más liberales, no restringen a las mujeres en ningún sentido y luchan draconianamente por extender todos sus derechos. Los países conservadores sí incurren en esquemas prohibitivos ocasionalmente.Hombres y mujeres no son iguales ontológicamente y jurídicamente deben de estar igualietarizados por la ley, de manera que deben acceder a los mismos derechos políticos y deben tener acceso a las mismas oportunidades.
Las mujeres conviven con los hombres de forma franca, los ven como iguales y no les temen. Las mujeres todavía son románticas y se enamoran de los hombres. El hombre no es el enemigo solo por ser hombre, el hombre es el enemigo solo cuando es opresor. La mujer también puede ser enemigo.Las mujeres conviven con los hombres de igual a igual y desconfían de ellos. También, les temen. Salvo contadas excepciones, no creen en el amor romántico y lo ven como una forma de sometimiento. El hombre es el enemigo a vencer por antonomasia por el solo hecho de ser hombre. Las mujeres compiten con los hombres y pretenden ser sororas, aunque en la gran mayoría de los casos, no lo son.1
Hombres y mujeres son complementarios y se ayudan mutuamente a llevar a cabo sus respectivos roles.Mujeres y hombres no son suplementarios ni complementarios. Son rivales y la existencia de uno garantiza la miseria del otro. Especialmente, esto es cierto en los feminismos más radicales como el que sustentaba Simone de Beauvoir. Por ejemplo, en El segundo sexo, Simone de Beauvoir afirma: “La mujer siempre ha sido, si no la esclava del hombre, al menos su vasalla…” Este tipo de radicalidad también se observa en la obra de Kate Millet, quien afirma: “El hombre creó la imagen de la mujer que todos conocemos, adaptándola a sus necesidades.”2
El amor es visto como una actividad que convalida a las mujeres. El fin último de las mujeres es casarse, tener hijos y formar una familia.El amor es visto como una actividad espontánea que se ejerce responsablemente con absoluta libertad. El fin último de las mujeres es alcanzar todas sus potencialidades, estudiar, prepararse, tener hijos, formar una familia o permanecer solteras.
El trato a las mujeres es casi el mismo en el ámbito privado o doméstico en relación con el ámbito público o político. Al menos en términos estadísticos.  El trato a las mujeres es diferente en el ámbito privado o doméstico en relación con el ámbito público o político. En el ámbito público gozan de muchos más derechos que en el ámbito privado simple y sencillamente porque sus derechos aparecen consagrados por la ley. Sin embargo, el ámbito público de los derechos no garantiza la libertad privada de las mujeres.  
El status jurídico de las mujeres no es homogéneo, es variable y está en continua evolución. En algunos casos, incluso, el status jurídico de las mujeres involuciona.El status jurídico de las mujeres es homogéneo y se han alcanzado libertades civiles en pro de las mujeres como en ninguna otra etapa de la humanidad. Este status jurídico es de carácter público y privado, pero no garantiza el bienestar individual de las mujeres en el ámbito doméstico. El bienestar individual de las mujeres es susceptible de involucionar.
En el texto de Nellie Campobello no es claro cómo se perciben la homosexualidad y otras prácticas sexuales distintas a la norma heterosexual. A este respecto, me hace falta hacer una indagación más profunda relacionada con los modelos de feminidad que estoy analizando. Sin embargo, por lo pronto, investigando para escribir este post, me he topado con un artículo de Carlos Monsiváis que podría ser de interés y utilidad. El artículo se llama, Los gays en México: la fundación, la ampliación, la consolidación del ghetto, el cual fue publicado en 2002. No obstante, queda claro a través de los libros de Nellie Campobello que los modelos de feminidad más comunes suelen ser heterosexuales.Se acepta con libertad el homosexualismo y otras prácticas sexuales, pero se prohíben el incesto, la pedofilia y prácticas donde en general se atenta contra derechos de terceros.
EL MODELO DE FEMINIDAD QUE NOS OFRECE LAS MANOS DE MAMÁ DE NELLIE CAMPOBELLO VERSUS LOS FEMINISMOS POSTERIORES

Ver este post en donde aparece esta tabla en embrión.

NOTAS

[1] Esta falta de sororidad es resultado de la misma dinámica social que pone a competir a todos contra todos y hace salir lo peor de nosotros mismos, volviéndonos cada vez seres más individualistas. Por otra parte, también creo que las mujeres, por naturaleza, somos poca sororas, a diferencia de lo que el feminismo suele sostener, y más bien tendemos a competir contra nosotras mismas. Tal vez mi horizonte de interpretación es limitado a este respecto, pero es lo que la experiencia me confirma.

[2] Los libros citados son, 1. De Beauvoir, Simone. “El segundo sexo” Universidad de Valencia: Catedra (2014) P. 55 y 2. Kate, Millet. “Política sexual” Cátedra, Universidad de Valencia (1995). P. 106.

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